Por: Staff l Francia l Domingo 16 de abril del 2017
Graves incidentes de aficionados del Bastia, que invadieron la cancha de su estadio para agredir y amenazar a jugadores rivales del Lyon, obligó posteriormente a suspender el encuentro de la Jornada 33 de la Ligue 1 de Francia.
Los incidentes en el Estadio Armand Cesari, de Bastia, comenzaron en los minutos previos al inicio del partido.
El encuentro entre el Bastia y el Lyon quedó definitivamente suspendido después de que los jugadores del conjunto visitante se negaran a saltar al césped para disputar la segunda parte, esto debido a las amenazas de los aficionados ultras del conjunto corso, quienes ya habían intimidado a los futbolistas antes del inicio del choque.
La autoridades de la Liga de Francia confirmó a través de un comunicado que el encuentro, que ya había comenzado con más de media hora de retraso, no se iba a reanudar más.
«Tras el último incidente producido al término del primer tiempo la LFP ha decidido suspender definitivamente el encuentro entre el Bastia y el Lyon. Esta decisión fue adoptada en conformidad con las instrucciones impartidas por el Director Departamental de Seguridad Pública (DDSP), en representación del prefecto de Córcega, durante la reunión de crisis antes del comienzo del partido», se señaló en el comunicado.
«Tras los incidentes muy graves producidos durante el calentamiento, el DDSP optó, inicialmente, por autorizar el inicio del partido para evitar incidentes mayores», añade la nota.
La liga califica de «conducta incalificable de algunos aficionados del estadio Armand-Cesari» y solicita al Bastia que «tome las medidas oportunas para prohibir el acceso al campo a los responsables de los incidentes así como todas las medidas de seguridad para garantizar la seguridad en los partidos que se disputen en este estadio».
Los incidentes comenzaron en los minutos previos al inicio del partido cuando decenas de seguidores Bastia saltaron al césped del Estadio Armand Cesari para intimidar a los jugadores del Lyon, que efectuaban los ejercicios de calentamiento previos al inicio del partido.
El grupo de aficionados irrumpió en el terreno de juego por uno de los fondos y acorralaron al portero Mathieu Gorgelin, que reculó para unirse al resto de compañeros. Algunos futbolistas, como el holandés Memphis Depay, fueron empujados y amenazados por los ultras. Hasta que los jugadores alcanzaron el túnel de vestuarios.





