El sueño del nuevo estadio en la capital sufrió su primer gran obstáculo. Víctor Velázquez, presidente de Cruz Azul, se reunió la semana pasada con la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, para analizar posibles locaciones del futuro inmueble cementero.
Tras el encuentro, Velázquez se mostró optimista y aseguró que pronto habría noticias. Sin embargo, el entusiasmo duró poco.
Parque Bicentenario, oficialmente descartado
La propia Clara Brugada frenó la especulación al descartar de manera categórica al Parque Bicentenario como opción.
“Es un espacio cultural que de ninguna manera el gobierno de la ciudad estará autorizando para ningún otro proyecto que no sea el cultural”, sentenció la mandataria.
El Parque Bicentenario era uno de los sitios que más ilusión generaba entre la afición celeste, pero también uno de los que provocó mayor resistencia social. Tras filtrarse que estaba sobre la mesa como posible sede, diversas voces se manifestaron en contra, argumentando la vocación ecológica y cultural del espacio.
¿Qué opciones le quedan a La Máquina?
Con el Bicentenario fuera del panorama, el club deberá explorar otras alternativas dentro de la CDMX. Entre las opciones que han trascendido se encuentran:
- Parque Cuitláhuac (Iztapalapa)
- Deportivo Hermanos Galeana (Gustavo A. Madero)
- Velódromo Olímpico Agustín Melgar (Magdalena Mixhuca)
Cada una presenta retos distintos en términos de infraestructura, movilidad, impacto urbano y aceptación vecinal.
Un proyecto que sigue en pie
A pesar del revés, la intención de Cruz Azul es clara: construir un estadio propio en la Ciudad de México que marque una nueva etapa institucional. El proyecto busca consolidar identidad y estabilidad, tras años de mudanzas entre sedes.
Por ahora, la directiva deberá redefinir su estrategia y negociar cuidadosamente con autoridades y comunidades. El camino no será sencillo, pero el sueño del nuevo estadio celeste sigue vivo.





