Un adiós inesperado en La Noria
La salida de Nicolás Larcamón de Cruz Azul tomó por sorpresa incluso al propio estratega. A su salida de La Noria, el técnico argentino no ocultó su inconformidad con la decisión de la directiva, asegurando que no comprende los motivos que llevaron a poner fin a su proyecto.
“Me voy con una sensación inesperada, con bronca”, expresó Larcamón, quien destacó que, a pesar del desenlace, el equipo cerró como el de mejor rendimiento en el año futbolístico.
Resultados que no evitaron la decisión
El entrenador defendió su gestión con cifras: Cruz Azul se mantenía como el equipo con más puntos en la temporada y estaba cerca de cerrar como el mejor del año, además de aspirar a un incentivo económico cercano al millón de dólares.
Sin embargo, una racha de nueve partidos sin victoria terminó por pesar más que el balance general. La directiva, encabezada por Víctor Velázquez, optó por cortar el proceso tras el empate ante Querétaro, resultado que extendió la inercia negativa del equipo.
“No entiendo desde dónde se define”
Larcamón fue claro al cuestionar los criterios detrás de su destitución. Si bien reconoció las críticas recientes, consideró que el proyecto tenía bases sólidas y margen de mejora en el corto plazo.
“No la entiendo, no la comparto. No entiendo desde dónde se define”, señaló, dejando entrever que la presión externa y la opinión pública pudieron influir en la decisión.
Una despedida marcada por la emoción
El técnico argentino también destacó el vínculo construido con el plantel, calificando como especialmente difícil el momento de despedirse de sus jugadores.
“Las emociones de la despedida fueron muy sentidas. Teníamos una relación espectacular”, afirmó, evidenciando el impacto humano detrás de una decisión institucional.
Diez meses de altibajos
Larcamón cierra su etapa en Cruz Azul tras diez meses al frente del equipo. Durante su gestión, logró posicionar a la Máquina en los primeros puestos, incluyendo un tercer lugar en el Apertura 2025, torneo en el que fue eliminado en semifinales por Tigres.
No obstante, la reciente falta de resultados terminó por inclinar la balanza en su contra, pese a los buenos registros estadísticos y momentos de buen futbol reconocidos incluso por el propio club en su comunicado oficial.
El mensaje final a la afición
Antes de su salida definitiva, Larcamón dedicó palabras de agradecimiento a la afición celeste, a la que consideró el mayor activo del club. También ofreció disculpas por los resultados recientes, aunque reiteró su convicción sobre el potencial del equipo.
Con la Liguilla en el horizonte, el técnico se marchó con la sensación de no haber podido completar el proceso, dejando a Cruz Azul en una posición competitiva, pero en medio de un cambio que redefine su rumbo inmediato.
Un proyecto interrumpido
La salida de Nicolás Larcamón abre un nuevo capítulo en Cruz Azul, marcado por la urgencia de resultados en el corto plazo. Mientras la directiva apuesta por un cambio de rumbo, queda la interrogante de si la decisión fue prematura o necesaria.
Por ahora, el equipo deberá reconfigurarse en plena recta final del torneo, mientras su exentrenador se marcha con la certeza de que su proyecto aún tenía camino por recorrer.





