El Barcelona encontró una fórmula inesperada para potenciar su ataque: Raphinha como ‘9’. La decisión de Hansi Flick ha transformado el funcionamiento ofensivo del equipo y, aunque apenas se han disputado cinco partidos, los números ya comienzan a respaldar la ilusión de los azulgranas.
Lo más llamativo es que el Barça está consiguiendo generar ocasiones y marcar goles sin contar con un delantero centro natural. El brasileño se ha convertido en la referencia ofensiva y sus ocho goles son la mejor muestra de un equipo que ha encontrado diferentes caminos para hacer daño.
El Barcelona puede atacar de todas las maneras
El arranque del conjunto de Flick no se explica únicamente por la cantidad de goles, sino por la variedad de recursos que está mostrando.
Ante el Elche, el Barcelona aprovechó los espacios para atacar con velocidad y profundidad. Frente al Feyenoord, en cambio, tuvo que enfrentarse a fases en las que el rival se replegó cerca de su área y encontró otras herramientas para romper el bloque defensivo.
El Barça puede correr, asociarse, atacar por fuera o encontrar soluciones mediante acciones individuales.
Y los números empiezan a reflejarlo.
Más disparos y mayor efectividad
En este inicio de temporada, el Barcelona está disparando mucho más que en los dos cursos anteriores.
El equipo de Flick realiza cuatro tiros más por partido que durante su primera temporada bajo las órdenes del técnico alemán y también ha incrementado la cantidad de disparos que terminan entre los tres palos.
Pero lo realmente importante es qué sucede después de disparar.
Actualmente, el Barça necesita apenas cinco remates para marcar un gol. La cifra supone una mejora respecto a la temporada pasada, cuando necesitaba seis disparos para encontrar la portería, y a la primera campaña de Flick, cuando requería siete.
Más ocasiones y mayor eficacia: una combinación que explica buena parte del espectacular inicio azulgrana.
Raphinha y Lamine lideran una ofensiva explosiva
Seis futbolistas ya han conseguido marcar en los primeros encuentros.
Raphinha lidera con ocho goles, seguido por Lamine Yamal con cinco y Fermín López con cuatro. Además, Karim Adeyemi suma dos, mientras que Pedri y Gabriel Jesus tienen uno cada uno.
Entre los atacantes, únicamente Anthony Gordon y Dani Olmo todavía no han conseguido marcar.
Eso sí, ambos ya están aportando en otros aspectos: Gordon acumula cuatro asistencias, mientras que Olmo suma dos. El inglés incluso provocó un gol en propia puerta de Lejeune.
La producción ofensiva no depende, por tanto, de un solo futbolista.
El Barça ya sabe marcar de todas las formas
Otro de los aspectos que ilusionan en el equipo de Flick es la variedad de sus goles.
El Barcelona ya ha encontrado la portería mediante juego posicional, contragolpes, penalti y balón parado. Raphinha convirtió desde los once metros ante Elche y Lamine Yamal sorprendió al Feyenoord con un espectacular lanzamiento de falta.
La única asignatura pendiente es encontrar un gol mediante una jugada de estrategia a balón parado.
La gran prueba todavía está por llegar
El Barcelona ha comenzado a generar argumentos para ser considerado uno de los candidatos a pelear por todos los títulos, pero todavía queda mucho camino.
La verdadera prueba de fuego llegará el 20 de octubre en el Parque de los Príncipes, donde el Barça tendrá que enfrentarse a un rival de máxima exigencia.
Hasta entonces, Flick tiene motivos para estar satisfecho.
Raphinha encontró una nueva posición, el Barça dispara más, convierte sus ocasiones con mayor frecuencia y seis jugadores ya han marcado. Cinco partidos han bastado para lanzar una advertencia: este Barcelona sabe cómo hacer goles.





