Marc-André ter Stegen comienza a encontrar motivos para recuperar la confianza en su nueva etapa con el Ajax. El guardameta alemán, cedido por el FC Barcelona hasta junio de 2027, tuvo una intervención decisiva en la victoria por 2-5 frente al Groningen, al detener un penalti en el minuto 90 que evitó el tercer tanto del conjunto local.
La parada llegó en un momento importante para el portero, que ha afrontado algunas críticas durante sus primeros encuentros en el futbol neerlandés. Aunque todavía necesita encontrar regularidad, su actuación representa una oportunidad para reforzar su confianza y demostrar su capacidad bajo los tres palos.
Ter Stegen busca consolidarse tras su salida del Barcelona
El guardameta alemán decidió cambiar de aires durante el verano para iniciar una nueva aventura en el Ajax. Su cesión, que se extiende hasta junio de 2027, tiene como objetivo recuperar continuidad y volver a mostrar su mejor nivel.
Su llegada también propició el reencuentro con Míchel Sánchez, entrenador con el que ya había coincidido durante su etapa en el Girona.
Sin embargo, la adaptación no ha sido sencilla. El inicio irregular del Ajax y algunas dudas en acciones puntuales provocaron cuestionamientos sobre el rendimiento del portero, que se convirtió en tema de debate tras el empate 1-1 frente al NEC Nimega.
Míchel defiende al guardameta alemán
Las críticas llegaron incluso a comparaciones con una figura de cera del museo Madame Tussauds de Ámsterdam. Ante esos comentarios, Míchel salió en defensa de Ter Stegen y cuestionó esa valoración de su desempeño.
“No estoy de acuerdo con que sea una estatua en portería, cuando tienes el balón en el pie y eres el hombre libre, es muy difícil generar una superioridad”, afirmó el técnico.
Sus palabras reflejaron su desacuerdo con los cuestionamientos hacia el guardameta, especialmente en situaciones relacionadas con su participación en la salida de balón.
Un penalti detenido que puede impulsar su confianza
La victoria por 2-5 ante el Groningen ofreció a Ter Stegen una oportunidad para responder dentro del terreno de juego. Su intervención en el minuto 90 evitó que el equipo local marcara su tercer gol y permitió que el marcador se mantuviera hasta el final.
Detener una pena máxima en los últimos instantes no elimina automáticamente las dudas sobre su rendimiento, pero sí supone una acción de mérito en un periodo en el que necesita acumular buenas sensaciones.
El alemán ha mostrado personalidad en esta nueva etapa, aunque todavía tiene aspectos por corregir y margen de mejora. La regularidad será determinante para consolidar su posición y recuperar la confianza tanto del cuerpo técnico como de quienes han cuestionado sus primeras actuaciones.
Por ahora, la parada ante el Groningen representa un paso positivo para Ter Stegen. El siguiente reto será mantener ese nivel en los próximos partidos y demostrar que puede convertirse en una pieza fiable para el Ajax.





