La Superliga sigue generando consecuencias económicas pese al fracaso del proyecto que impulsó Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, para crear una nueva competición con los principales clubes de Europa.
Según informa The Athletic, el club blanco ha comenzado a reclamar los pagos acordados inicialmente a seis equipos de la Premier League que abandonaron el proyecto pocos días después de su presentación. La cantidad que estaría en disputa ascendería a 80 millones de euros.
Los clubes señalados son Chelsea, Arsenal, Manchester City, Manchester United, Tottenham y Liverpool, que se retiraron de la iniciativa tras las fuertes reacciones que provocó su lanzamiento.
Los seis clubes ingleses, en el centro de la reclamación
La reclamación estaría relacionada con los compromisos económicos establecidos cuando los equipos aceptaron formar parte de la Superliga.
De acuerdo con la información publicada por The Athletic, el Real Madrid busca que se cumplan los acuerdos originales pese a que los seis clubes ingleses abandonaron el proyecto prácticamente desde sus primeros días.
La situación vuelve a colocar en primer plano las consecuencias financieras de una iniciativa que no logró consolidarse como una competición alternativa al modelo europeo existente.
Bern Reichart se incorpora al organigrama del Real Madrid
La reclamación también coincide con la incorporación de Bern Reichart, exdirector ejecutivo de A22 Sports, la empresa promotora de la Superliga, al organigrama de trabajo del Real Madrid como director de actividades económicas.
Esta coincidencia ha llamado la atención por la relación de Reichart con el proyecto y por el momento en que se produce su llegada al club blanco.
Sin embargo, la información no establece que su incorporación sea la causa directa de la reclamación económica.
El dinero no iría directamente a las arcas del Real Madrid
Uno de los detalles más relevantes del caso es el destino de los posibles pagos. Según la información citada, el dinero que se abonara iría a las arcas de A22 Sports y no directamente a las del Real Madrid.
El club blanco, como principal impulsor y representante visible del proyecto, estaría reclamando que se cumplan las obligaciones económicas acordadas inicialmente.
La situación se produce después de que la Juventus y el Barcelona también se apartaran de la iniciativa y el Real Madrid optara por acercar posiciones con la UEFA para mantener una relación más cordial.
Así, aunque la Superliga no logró materializarse como estaba prevista, las obligaciones económicas derivadas de su lanzamiento siguen siendo motivo de disputa entre los clubes involucrados.




