En medio de la controversia que ha envuelto la previa de la Final de la Copa del Rey, el Real Madrid ha salido al paso de los rumores y ha dejado claro que no tiene intención de renunciar a disputar el partido que se celebrará este sábado en Sevilla.
A través de un comunicado oficial, el club merengue manifestó su rechazo ante las declaraciones desafortunadas e inapropiadas realizadas por los árbitros designados para la final, apenas 24 horas antes del encuentro. El Madrid considera que estos comentarios no deben empañar un evento deportivo de talla mundial, que será seguido por cientos de millones de aficionados alrededor del planeta.
“El Real Madrid entiende que deben prevalecer los valores del fútbol, a pesar de la hostilidad y animadversión que han quedado de manifiesto, una vez más, contra nuestro club por parte del equipo arbitral”, señala el escrito.
Pese al malestar, en el seno del club blanco existe plena conciencia de la importancia del partido y del respeto que se le debe a los aficionados, muchos de los cuales ya se encuentran en Sevilla listos para vivir la gran final.
Por su parte, el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, también envió un mensaje de calma. “Estoy muy tranquilo porque la final se va a jugar”, aseguró en declaraciones a los medios. Si bien evitó profundizar en el tema del arbitraje, dejó claro que el Comité Técnico de Árbitros (CTA) es el organismo competente para abordar dicha situación.
Louzán también reveló que ha mantenido contacto directo con la dirigencia del club madridista y aseguró que se ha conformado una comisión en la que el Real Madrid está involucrado, con el fin de garantizar que todo transcurra de manera adecuada.
“Apelo a la responsabilidad de todos. Mañana se va a jugar un gran partido. Hay mucha gente ilusionada con este encuentro y no se puede empañar por polémicas ajenas al deporte”, concluyó.
Así, el ambiente enrarecido que rodea la gran final parece no detener la marcha del torneo, y todo apunta a que el balón rodará con normalidad en uno de los partidos más esperados del año en el fútbol español.





