La recta final del Clausura 2026 ha puesto a prueba la profundidad del plantel de Cruz Azul. Entre lesiones, adaptaciones y un calendario que no da tregua, Nicolás Larcamón se enfrenta a un dilema táctico en las bandas que podría definir el destino de la Máquina tanto en la Liga MX como en la Concachampions.
El factor Rotondi: ¿Regresa ante los Tuzos?
La gran noticia en la Noria es la inminente vuelta de Rodolfo Rotondi. El argentino, pieza clave en el esquema del estratega uruguayo a pesar de no atravesar su mejor semestre estadístico, está en la fase final de su recuperación tras la lesión muscular sufrida ante Pumas.
«Está en los últimos días de readaptación; confío en que prontamente lo vamos a tener al parejo del grupo para ser opción. Esperemos que sea para este partido (ante Pachuca)», declaró Larcamón, dejando claro que si no arriesgan al ex Defensa y Justicia en liga, su presencia será vital para la ida de los Cuartos de Final ante LAFC.
El «Efecto Dominó» en los laterales
La ausencia de Rotondi obligó a movimientos que han generado un debate interno sobre la titularidad:
- Omar Campos: El mexicano regresó a la banda izquierda (su posición natural) ante la baja del argentino y ha mostrado una versión sobresaliente. Sin embargo, Larcamón prefiere utilizarlo como lateral derecho debido a la falta de especialistas en ese sector.
- Jorge Rodarte: El ex Mineros ha cumplido como central, pero su rendimiento como carrilero por derecha aún no termina de convencer al cuerpo técnico para las instancias definitivas.
- La disputa: Cuando Rotondi esté al 100%, Larcamón deberá decidir si mantiene a Campos por izquierda (donde brilla más) o lo sacrifica por derecha para equilibrar el equipo.
Abril: El mes de la «supervivencia» y las rotaciones
Cruz Azul se enfrenta a una maratón futbolística: 8 partidos en 25 días si logran avanzar a las semifinales de la Copa de Campeones de la Concacaf. Este promedio de un juego cada 72 horas obligará a Larcamón a romper su tradición de pocas variantes.
Los nombres que ganan protagonismo:
- Cristian Ebere: El delantero ya completó su proceso de adaptación a la altura y a la Ciudad de México. Larcamón destacó que estas semanas largas han servido para que el atacante entienda la «integralidad del modelo».
- Andrés Montaño: El joven mediocampista ha aprovechado los entrenamientos para prepararse físicamente y ser la pieza de recambio necesaria para dar descanso a la columna vertebral del equipo.
Con la mira puesta en el Estadio Cuauhtémoc (su sede provisional) y el deseo de volver pronto al Estadio Banorte, Cruz Azul se prepara para la parte más exigente del semestre. La gestión de las cargas y el regreso de hombres como Rotondi serán la diferencia entre levantar un trofeo o quedarse en el camino a las puertas de la Liguilla.





