Momentos de tensión se vivieron a los 6 minutos de dar comienzo al partido entre Brasil y Argentina de las eliminatorias sudamericanas, cuando personal de sanidad interfirieron en la cancha para intentar sacar a cuatro argentinos.
Durante el partido en la Arena Sao Paul, personal sanitario del gobierno brasileño se metió al campo de juego para detener a cuatro jugadores argentinos recién llegados de Reino Unido, los cuales se trataría de Emiliano Martínez, Cristian Romer, Giovani Lo Celso y Emiliano Buendía.

Fueron más de 20 minutos de discusión entre personal sanitario, jugadores, árbitros y cuerpos técnicos, en donde se terminó por suspender el partido al no poder llegar a un acuerdo, pues los jugadores argentinos alegaban que si había algún problema debían de haberles detenido en el aeropuerto o en el hotel, no durante el partido.





