La crisis del Madrid ya llegó al vestuario
El ambiente dentro del Real Madrid atraviesa uno de sus momentos más tensos de los últimos años.
Tras la eliminación en Champions League ante el Bayern Munich y con LaLiga prácticamente perdida, la presión terminó explotando dentro de Valdebebas.
Y ahora, una fuerte discusión entre Federico Valverde y Aurélien Tchouaméni encendió todavía más las alarmas.
El entrenamiento terminó en gritos y tensión
Según reveló Marca, ambos mediocampistas protagonizaron un fuerte encontronazo durante la práctica de este miércoles.
Todo comenzó tras un lance de juego que terminó elevando la tensión entre ambos futbolistas.
La discusión subió rápidamente de tono:
- se encararon,
- intercambiaron gritos,
- y el conflicto continuó incluso dentro de los vestidores.
Aunque no llegaron a los golpes, la situación habría sido muy fuerte y terminó recorriendo rápidamente todos los pasillos de la ciudad deportiva.
El vestidor está roto
Dentro del club ya existe preocupación por el ambiente interno.
Especialmente porque esta discusión aparece apenas días antes del Clásico frente al FC Barcelona en el Camp Nou, un partido que llega en medio de máxima presión para el madridismo.
No es el único incidente reciente
La pelea entre Valverde y Tchouaméni no sería un caso aislado.
En los últimos días también trascendió que Antonio Rudiger protagonizó otro momento de tensión durante un entrenamiento, llegando incluso a darle una bofetada a Álvaro Carreras en una acción similar.
Mbappé también genera ruido
A esto se suma el creciente malestar alrededor de Kylian Mbappé.
El francés fue criticado por parte de la afición después de viajar unos días a Cerdeña junto a la actriz Ester Expósito mientras continúa recuperándose físicamente.
La situación generó todavía más ruido en un momento donde el equipo atraviesa una crisis deportiva y emocional.
El Madrid llega al Clásico rodeado de problemas
El escenario para el conjunto blanco es complicado:
- sin títulos importantes,
- con tensión interna,
- críticas externas,
- y un vestuario cada vez más dividido.
En Valdebebas saben que el cierre de temporada puede marcar cambios profundos dentro del club.
Y la sensación es que la tormenta apenas comienza.




