Por: Óscar Sánchez | Monterrey | 26 de agosto del 2017
Rafael Puente se fue tranquilo de Monterrey pese a la derrota de 3-2 de los Lobos BUAP frente a Tigres.
Y cómo no hacerlo, si su equipo que en el papel es inferior al felino, puso en «jaque» por momentos a los locales, a quienes finalmente sus individualidades los rescataron.
«Hicieron un partido valiente ante un poderoso rival», expresó el entrenador respecto a sus jugadores, «el cerco defensivo era sólido, estábamos siendo capaces de contener un poderoso rival, pero Vargas la cuelga del ángulo».
Puente, antes de arrancar su primera respuesta, felicitó a la afición de Tigres, luego de que por segundo partido consecutivo cambió el grito de «eeeeh, putooo», por el de «eeehh, Tiiiigres», lo que se significa la rehabilitación de una escuela necesitada en el estado de Nuevo León.
«Quiero felicitar a la afición de Tigres, porque están poniendo el ejemplo», dijo, «sería muy fácil hacerlo ganando el juego, pero también lo hicieron con la frustración que creo que sentían al estar empatando».





